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Por la crisis crece la poda económica en los viñedos

Subieron 4 veces las hectáreas podadas con una técnica más rápida y barata, pero de menor calidad.

Ante la situación crítica que atraviesa el sector vitivinícola, los productores buscan la manera de disminuir gastos sin dejar de lado las actividades que la planta exige en cada estación. En invierno es el tiempo de la poda de los viñedos y este año no sólo se retrasó sino que la mayoría optó por realizar la técnica económica conocida como ‘pitón’, porque lleva menos tiempo de trabajo. ‘En San Juan un 80% de las cepas se ven con la poda pitón, cuando el año pasado como mucho el 20% de las hectáreas se habrá podado así’, aseguró el presidente de la Federación de Viñateros, Eduardo Garcés.

Si bien es una técnica de antaño y los productores acuden a ella cuando hay que disminuir el pago a los podadores, se trata de evitar, ‘porque la calidad de la uva no es la mejor, se puede dañar en un 15 o 20%’, explicó Garcés. Esto hace que no se pueda realizar en cualquier variedad de vid. Hay variedades que no las toleran como las tintas y blancas finas, ‘por ejemplo la Chardonnay, mientras que las Torrontés sí se puede, porque hay más densidad de plantas por hectáreas y aunque disminuya la cantidad se obtiene una linda producción’, agregó el titular de la Federación. ‘Se usa especialmente para uva cereza, que es la que representa a la provincia y en la planta que se hace al año siguiente se recomienda que no se repita ese tipo de poda’, afirmó el ingeniero agrónomo Manuel Rodríguez.

Es por estas consecuencias que se trata de evitar este tipo de poda, ‘pero este año no tuvimos que hacerla porque no tenemos para pagarle a los obreros, entonces hacemos esta poda que cuesta cerca de un 40% menos’, se quejó Garcés. El ahorro está dado en que con una poda tradicional un obrero poda entre 100 y 120 parras en un jornal y una poda pitón pueden hacer 200 parras en un jornal. Otra manera de gastar menos dinero es rotar los trabajadores permanentes para evitar el aumento de mano de obra, ‘uno va dando las tareas al obrero en cuanto a las necesidades para ahorrar en obreros temporarios’, dijo la autoridad de la Federación.

La técnica cambia en cuanto a la poda tradicional porque no se realiza el atado de los sarmientos, sino que se deja la guía que tenía la planta desde la poda del año anterior (ver infografía). Normalmente las parras tienen entre 8 braceros (ramas) según la variedad, y se elige el mejor sarmiento para que sea la guía, el cual se llama ‘cargador’. Al ‘cargador’ se le corta sólo una o dos yemas en la punta y se ata, ‘eso da uva de mejor calidad y un lugar apto para que pueda cosecharse y no se lastime’, dijo Garcés. La diferencia con la poda económica está en que los braceros quedan todos cortos, con pocas yemas, entonces se ahorra el tiempo de preparar el ‘cargador’, pero la producción disminuirá para el año siguiente tanto en cantidad como en calidad, porque varía la forma de la cepa.

Este no es el único factor que influye en el buen rendimiento de la planta para la próxima producción, sino que los empresarios también dependen de las condiciones climáticas y de riego.

Fuente: Diario de Cuyo

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