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Intimarán a bodegas que no cumplieron con el acuerdo Mendoza-San Juan

Hasta el 15 de setiembre tendrán tiempo de cumplir con los envíos de vino a mosto o a exportaciones. De lo contrario serán multadas o se les inmovilizará la cosecha 2015.

El 15 de setiembre parecería ser que se termina la incertidumbre sobre el vino que no se destinó ni a exportar ni a mosto, por el Acuerdo Mendoza-San Juan. A esa fecha, aquellas bodegas que no hayan cumplido tendrán que pagar la multa, destilar el porcentaje que les faltó o en su defecto, si no lo hacen, se les inmovilizará toda la cosecha 2015.

A fines de febrero, el gobernador de Mendoza, Francisco Pérez, y el mandatario de San Juan, José Luis Gioja, firmaron el acuerdo en el cual se establecía un cupo obligatorio de uva destinable a mosto del 35%. De este porcentaje, San Juan cumplió al “pie de la letra”, mientras que, según datos del Fondo Vitivinícola Argentino, encargado de gestionar dicho acuerdo, a Mendoza le faltaron 5 puntos de los 35 que debía cumplir.

Las estadísticas oficiales aportadas por el INV muestran que Mendoza totalizó con 1.028.696.656 litros de vino y 258.653.545 litros de mosto. Por lo tanto, según estimó Sergio Villanueva, gerente de esta entidad, la provincia elaboró 19,41% de mosto, mientras que un 10% lo cumplió a través del mecanismo de exportación. Por tal motivo, 5% del incumplimiento responde a un total de 30 bodegas mendocinas -sobre un total de 634 empresas inscriptas que elaboraron este año vino y mosto- y por un total de 30 millones de litros.

En base a estos números, es que Villanueva mencionó que el 15 de setiembre vencen todos los plazos, por lo que se intimará a los establecimientos que no cumplieron con el decreto. Por tal motivo, si no llegan a efectuar el pago de la multa o no decidan destilar, se les inmovilizará toda la cosecha 2015. Según estimó, de esas 30 bodegas, si se llega a esta medida, en total representarán 90 millones de litros.

Sin embargo, explicó Guillermo García, titular del INV, que este año la novedad fue que el Gobierno de Mendoza y el Fondo Vitivinícola acordaron un régimen excepcional para quienes no cumplieron con la ley e hicieron más vino del que debían y fue justamente el régimen de desnaturalización voluntaria.

En este caso, para aquellas que no cumplieron y elaboraron más vino del que debían y no destinaron ni a mosto ni a exportación, tienen tiempo de enviar vino a destilar a cambio de certificados de crédito fiscal por el equivalente en pesos de lo que debería pagar como multa por no cumplir con la ley. De este modo, según expresó Villanueva, hasta el momento los establecimientos han transmitido a la entidad la intención de destilar el cupo faltante, ya que si tienen que pagar, la pena es de 50 centavos por kilo de uva ingresada 2015, si no se les inmovilizará el total de su producción de este año.

Este mecanismo, recordemos, fue expuesto en el Boletín Oficial de Mendoza el 24 de junio pasado, en el acta acuerdo 63/2015.
Además, otro punto es que este certificado luego podrá ser usado para cancelar deudas por impuestos. De este modo, según expuso García, esperan destilar un gran porcentaje de esos millones de litros, ya que la multa es importante.

No obstante, Carlos Iannizzotto, gerente de Acovi, aclaró que la fecha límite es el 15, ya que el sector cooperativo cumplió con lo establecido en el acuerdo, pero sin embargo está sufriendo las consecuencias de las demás empresas que no lo hicieron y que especularon con que el precio subiera; estamos llegando a fin de año y “no tenemos respuestas claras”.

Más allá de todos estos números y de los mecanismos, cabe recordar que si son sólo 30 millones de litros, representan 8,3% de los siete meses de sobrestock al 1 de junio de 2016, que de acuerdo al Instituto Nacional de Vitivinicultura, se calcula que son 326 millones de litros.

Por ende, lo que habría que analizar es si el incumplimiento es el único culpable de que los precios del vino de traslado se encuentren deprimidos a valores menores a los de 2014. Ya que, según datos publicados por Los Andes el pasado domingo, en julio se pagó al productor, según las operaciones registradas en la Bolsa de Comercio de Mendoza y publicadas por el Observatorio, $ 2,58 el litro de vino blanco escurrido.

Ese valor es 10 centavos menor al mejor precio pagado en 2014. No obstante la cifra oficial, datos de la industria indican que la mayoría de las operaciones se cierran con precios que no llegan a $ 2 y con plazos de pago que superan los 12 meses, sin interés alguno. Pero cabe mencionar que la crisis dejó este año un triste récord cuando en abril este producto de referencia marcó su precio más bajo de los últimos 30 meses.

Según Juan Carlos Pina, gerente de Bodegas de Argentina, es cierto que sólo representa el 8%, sin embargo, es un elemento más que pesa en los precios y lo ideal sería que esos 30 millones no estuvieran en el mercado. Pero aclaró que “indudablemente no es el único punto que presiona los precios, teniendo en cuenta que además de esto, el consumo interno y las exportaciones crecen. Por lo que hasta el momento, a pesar de que se saquen los 30 millones, no veo medidas concretas que mejoren la situación de los valores”.

Cambios en las compensaciones

Este año, a diferencia del Acuerdo Mendoza-San Juan 2014, se estableció que el productor que no hizo mosto porque exportó vino fraccionado tendrá un coeficiente diferente.

Hasta el año pasado se tomaba por cada litro de vino fraccionado exportado el equivalente a 1,5 litro de mosto no fabricado. Este año la relación subió a 2,5 litros de mosto por cada litro de vino fraccionado exportado.

En este sentido, las opiniones sobre este cambio son diversas. Según Carlos Iannizzotto, subió ese coeficiente pero Mendoza no logró llegar al porcentaje estimado; se podría haber hecho más y se hubiera llegado a casi 90 millones de litros.

Similar fue la opinión de Guillermo García, quien dijo que si este coeficiente no se hubiera modificado Mendoza hoy estaría hablando de otros números de sobrestock y seguramente, hubiera cumplido con el Acuerdo de mosto.
Para Iannizzotto, esta y otras medidas deberían tratarse de otra forma el próximo año, ya que el objetivo y el espíritu de dicho acuerdo es tratar de diversificar para generar equilibrio en el mercado de precios del vino y que en definitiva “lo que resta no presione en los volúmenes existentes, ya que no pueden colocarse ni en el mercado interno ni externo”.

Sin embargo, Villanueva admitió que el cambio en el coeficiente de compensación para bodegas exportadoras admitido fue una política correcta, ya que Mendoza representa el 90% de las exportaciones totales de Argentina. “Nosotros como provincia productora hemos adoptado una política de diversificación desde el viñedo a la comercialización, y San Juan no lo hizo. Es por eso que el 46% de las hectáreas de San Juan responden a uvas rosadas, que por ende se destinan a mosto. Para nosotros la ecuación fue cambiando y hoy sólo tenemos el 26%, por lo que es importante esta modificación”, señaló Villanueva.

Fuente: Diario Los Andes

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