Novedades

«Hay mafias en la industria del vino»

-¿Hay chantas en la producción, en la vitivinicultura?

-Absolutamente. Hay muchos. Y en la industria del vino hay mafias… son unas mafias particulares.

-¿Quiénes?

-Personas que piensan sólo en su bien propio. Hay mucho individualismo. A veces hacen cosas que están al borde de lo legítimo. Por eso son tan importantes los controles.

-¿Haciendo qué cosas?

-Y… Si vos producís peras Williams, por ejemplo, sabés que tenés dos kilos de peras y uno es para consumo interno y otro para exportar. Pero si vos producís un kilo de uva “mezcla”, nunca sabés si tenés un litro de vino blanco, un litro de vino tinto, o un litro y medio de vino blanco… o uno y medio de tinto.

-¡Son magos!

-Esa es la industria vitivinícola y la verdad es que es fantástica, porque tienen apoyo de la política, como tantos otros ámbitos.

-Eso les invalida para pelear después por objetivos sectoriales, beneficios, que les paguen el IVA, el tipo de cambio, las retenciones…

-Yo no creo más en los reclamos sectoriales. Estoy peleando a nivel nacional junto a mucha otra gente para que se reconozca en las economías regionales que hay un poder concentrado, grandes jugadores que se enriquecen en detrimento del resto. Y con políticas neoliberales al extremo.

«Hay productores

que pasan hambre…»

-A ver… ¿Por qué “en detrimento”? Si querés después hablamos de 2007 hacia aquí, pero veamos los últimos 20 años. La industria creció, hay montones de bodegas nuevas, el vino mendocino es marca en el mundo, muchos productores pudieron vivir de esto, mucha gente se enriqueció… el crecimiento fue fuerte… se reconvirtieron… sí hay concentración… pero no es todo malo.

-Veamos un caso concreto, el de Peñaflor. Ellos te compran la uva y te dan el primer cheque y te dicen “te pasé las fechas a setiembre… volvé en setiembre” Y en esos meses no sé qué hacen con tu plata. Si compraron dólares hace dos días y los vendieron hoy hicieron una fortuna. Eso significa que el que tiene menos recursos financieros, que es el productor, financia al grande.

-Como el Estado con los proveedores…

-Exacto. En Europa, por ley, los productores de “perecederos” consiguieron que se les pague a 30 y 60 días y las industrias, peleando, consiguieron tres meses. Pero acá te pagan a 360 días con el primer cheque a seis meses. Entonces vos con la inflación perdés plata, ni siquiera hay rentabilidad, perdés… todo. Y empezás a dejar de pagar… todo el mundo te quiere cobrar.

-¿Por qué se sigue produciendo uva blanca de baja calidad? ¿Para esos vinos que nadie quiere y luego sobran?

-Porque el sistema legal y político protege todo esto. ¿Te has preguntado de qué hay excedente ahora? ¡De vino tinto! ¡Era de blanco y ahora es tinto! El industrial vende ese vino más caro pero al productor no le paga la diferencia por ese vino “mágico” que pasó de blanco a tinto, y que cuando preguntás te dicen… “Y… es la tintorera”. Por eso digo que algunos se enriquecen en detrimento de otros. Si en cualquier mercado dejás libres a los gigantes sin control, pasan todas estas cosas.

-¿Por qué no creés más en los reclamos sectoriales? El año pasado participaste de todas las movilizaciones, incluso de la gran marcha de enero…

-De todas. Siete en total. No creo porque los reclamos “sectoriales” en la implementación benefician a algunos y no a todos, y no sabés a quién terminás protegiendo en la cadena comercial. Mientras el sector productivo no tenga un lugar más grande, más importante en estas mesas sectoriales, para nosotros va a ser imposible mejorar.

«La presidenta no

sabe nada de

la industria»

-¿Qué producís y a quién le vendés?

-Hago en mi finca uva Malbec de primera calidad. Y le vendo al que puedo. Le vendí a una cooperativa asociada a Fecovita y ni siquiera me hizo la liquidación. Le vendí a Peñaflor y me corrieron las fechas para setiembre el primer pago. Y le vendo a quien puedo. Y después de esta entrevista no sé si voy a seguir vendiendo.

-¿Y por qué das la nota?

-Porque me cansé. Me harté. Es desesperante. El sector productivo está desesperado. Hay gente que no tiene para comer. Le podés poner el glamour y todo lo que quieras pero hay productores muy empobrecidos.

-Pero el glamour del vino está bien… Les ha ayudado a venderlo… ¿Vos qué vino tomás?

-A mí me gusta tomar el vino mezclado con naranja aunque me quieran matar, y también un buen Malbec fuerte… roble… Y el vino se toma de un montón de formas. Igual, en Mendoza tengas la uva que tengas, te va mal.

-No sé… seguro que los productores que le venden a Chandon o a Zuccardi están un poco mejor.

-Puede ser… La verdad es que Norton, por ejemplo, te trata mejor. Es mejor la relación con los productores. Tratan de no asfixiarte.

«Nadie te dice que

podés tomar el

vino de muchas

maneras»

-¿Por qué se produjo tanto desequilibrio entre el sector industrial y los productores?

-Al industrial también hay que distinguirlo. En la zona Este los industriales medianos y chicos están muy mal. Los cuatro o cinco grandes no están igual que el resto de los elaboradores. No es lo mismo Peñaflor que uno de los bodegueros chicos que está con nosotros.

-Hablé con vos hace en extenso hace un año por última vez… y anticipabas todo lo que iba a pasar… ¿Qué pasó después de la marcha?

-Después, los actores se callaron la boca. La marcha de enero fue una gran estafa. Estamos pagando las consecuencias de la implementación de esas medidas que a los productores nos destrozaron. El gobierno es incapaz de ponerles límites a los industriales.

-¿Por qué no se anotaron en el operativo de rescate del sobre stock de vinos?

-No sé… lo he preguntado mucho en las mesas vitivinícolas… porque hay vino sobrante y está la plata… No me lo saben explicar. Creo que al final no lo hacen, para que no aumente el precio del vino. Yo creo que igual los precios no van a subir. Estoy muy enojada y pesimista. Lo que va a pasar es que habrá un cese de pagos generalizado de todos. Me preocupa nuestra zona rural, nuestra producción. El vino no es sólo para el glamour. Hay todo un pueblo girando alrededor de esto.

«Si ubiese vendido la finca y comprado dólares, habría hecho una fortuna»

-¿Cuántos productores pobres hay?

-¿Qué es ser pobre?

-Un productor que no puede vivir ni mantener a su familia con el producto de su trabajo.

-Ninguno puede. Yo tengo tintas de primera calidad, malla antigranizo, espalderos, cuido la cantidad de producción, me he ocupado de todo el verso de la reconversión y no puedo sacar un peso de mi finca.

-No es verso… ha ayudado a todos…

-Mirá las cifras de exportación. Hay mucho verso. Un 35 % de la producción la tirás en el mosto sin valor comercial ni mercado. El glamour que se exporta es muy poco pero sin embargo toda la publicidad del sector va a sostener esa pequeña porción del mercado. Y lo que más se exporta es vino común, sin mención varietal…

-Pero Gabriela… ¿Qué querés publicitar? ¿Blancos escurridos que nadie quiere? El «glam» del vino bueno ayuda a todos como la publicidad que ha sustentado Chandon… Popularizando el champagne benefició a todos los espumantes.

-El vino perdió la mesa de todos los días. Porque nadie te dice ni te explica que podés cortarlo con soda o con jugos… o tomarlo como quieras. Te obligan a tomarte un Malbec al mediodía, que es muy pesado. Y perdimos el “pingüino” de la mesa diaria. Consumíamos 90 litros per cápita al año… y ahora 26 según Guillermo García. Sabés qué… cuando la presidenta habló del Malbec me di cuenta que no sabía nada de la industria. Los precios y las exportaciones se murieron cuando los rusos dejaron de comprarnos el vino a granel.

-¿Y entonces?

-Poné en tu cumpleaños varias botellas de vino y varias de naranja y fíjate cuánto toman de ese modo… pero tratá de hacer una publicidad para mezclar el vino y te matan. No te lo permiten. Hay una idea de que la vitivinicultura de Mendoza es glamour y no es eso. Y además, no alcanza para sostener el desarrollo territorial de toda la producción que tenemos.

-Mendoza vive de muchas cosas… actividad comercial, servicios, petróleo que es el principal ingreso, el vino, turismo… ¿Por qué el mendocino promedio del Gran Mendoza, de la zona urbana, no entiende los reclamos de ustedes? Los estigmatizan porque tienen una camioneta o lo que fuere…

-Porque hemos fallado nosotros también en comunicar lo que ocurre con la producción mendocina. Y además el productor es un tipo noble que no quiere salir de la finca ni a un corte de ruta. No sabe cómo dar mensajes ni aunque esté llorando de hambre… y la gente prefiere escuchar el glamour, a que le lloren la pobreza. Es natural que así sea.

«Peñaflor te cambia las fechas y te dice… ‘volvé en setiembre’

-No me imagino a la Coca Cola poniendo mosto a sus productos.

-Yo tampoco. Bajemos la ingenuidad. Ledesma no los va a dejar, porque tienen el mercado del maíz y el jarabe de alta fructuosa. No lo van a hacer jamás.

-Pero vos trabajaste en la ley del mosto…

-Sí, porque había que apoyar. Pero yo lo hubiese trabajado como New York o como México, atacando el jarabe de maíz de alta fructuosa.  Un producto que es directamente un veneno para el organismo. Pero nadie lo va a cambiar porque las inversiones son enormes y es muy barato. No van a edulcorar con un producto natural.

-¿Se reunieron con Alfredo Cornejo?

-Nos reunimos con todos, todo el tiempo… me parece que a cualquiera le va a costar cuando se encuentren con la concentración y con todos los problemas que existen. Además no creo que el drama de las economías regionales esté en la agenda de ningún candidato. No sé… con Laura Montero hablamos el mismo idioma.

-¿Pensaste aluna vez en vender tu finca?

-Hoy es un día en el que hubiese vendido todo. Y si lo hubiese hecho hace una semana y comprado dólares, habría ganado una fortuna que laburando… hubiese sido imposible.

Fuente: Mendoza post

Etiquetada: , , ,